Al final da igual lo que pensemos o nos parezca normal a los demás.
La realidad es que tú te estás pasando la relación sufriendo y llorando, y eso no es sano.
Él no va a cambiar y tú tampoco. No tiene sentido aferrarte a algo que no te hace feliz.
Busca a alguien que sea como tú, y todo fluirá.