Hola, amiga.
Está visto que por tu salud ya te preocupas tú. La gente puede dar su opinión, por supuesto. Pero tú eres libre de decidir qué hacer con tu vida, y qué lugar dar a las opiniones ajenas, y a sus emisores.
Ahora te da pena perder una amistad, pero el tiempo que dedicabas a esa examiga, ahora lo tienes para otras personas que compartan intereses contigo.
Y seguro que no serán todos calcos tuyos, ni seguidores borregos. Y opinarán, pretendiendo ayudarte, solo que tú sabrás discernir entre opinólogos prepotentes que te intenten imponer su criterio, y personas que opinen distinto, y lo manifiesten con absoluto respeto. ¿Cómo? No insistiendo sobre lo ya dicho cuando cambies de tema.