Madre de Dios… ¡¡¡¡Antes vuelvo a creer en los Reyes Magos que tragarme esa trola!!!! Se está riendo de ti en tu cara.
Y sé que va a sonar mal, pero creo que por tu parte no es tanto amor, como dependencia.
Una cosa puedes tener claro: eso que hace y no te gusta, lo va a seguir haciendo. Te lo ocultara mejor o peor, pero no va a dejar de hacerlo. Si a ti te vale, quédate. Pero sabiendo lo que hay. Que mientras esté contigo le estará regalando la oreja a otras a ver si consigue fotos sugerentes o lo que sea. Y si no te vale, déjalo. ¿Cuál será la opción más probable? Que te quedes, ahí, te autoengañes, y sigas años de desconfianza, hasta que un día no lo soportes, y seas incapaz de mirar hacia otro lado para no ver lo que ocurre. Eso sí, con lo que no vas a poder mirar a otro lado será el precio psicológico que vas a pagar por no respetarte.