Me consuela saber que no solo me pasa a mí.
Yo regalo a mis amigos y familia, me gusta pensar en qué les puede gustar y siempre lo he hecho con especial ilusión.
Pero la realidad es yo solo recibo de mi familia directa, es decir, mis padres y hermanos.
Ni amigos ni familia política piensan en mi.
Al final, me siento dolida y he decidido no regalar si no es algo mutuo.
Y no es porque yo regale esperando nada a cambio, pero creo que hacer un regalo o tener un detalle tiene un significado más allá de los que estes regalando. Y que no piensen nunca en mi me hace sentir poco apreciada y se me quitan las ganas de ser detallista.