Cuando empiezas algo, no sabes si esa persona en algún momento te dejará de gustar. O más bien, en cualquier relación, de tres días, ocho meses, o cuatro lustros, en cualquier momento una persona de la pareja puede dejar de querer al otro. Y no pasa nada. Es un derecho que tenemos todos.
¿Te ha dejado de gustar? Pues ya está. Al principio te gustó y ahora has visto que no. El actuar bien no es que te siguiera gustando, es que seas honesta. Lo tienes claro, file cuanto antes que no quieres seguir en la relación, que lo sientes mucho, le aprecias, te parece un chico genial, pero que no sientes lo que deberías. Y ya está. Cuanto más lo alargues, más duro será. Y en qué te deje de gustar no tienes ninguna responsabilidad, pero en no ser honesta, o alargarlo innecesariamente, sí.