En tu situación yo me decantaría por mantener el entrenador. Y cuando puedas ahorrar pagues una sesión de «control». De esta manera vas a desarrollar por tu cuenta lo aprendido en terapia sin estar cogida de la mano, te va a ayudar a reafirmarte y experimentar logros lidiando tú sola con las situaciones complicadas.
Te vendría genial hacer un registro durante el tiempo que no acudas a consulta con el/la terapeuta. Incluso es posible que podáis acordar escribiros emails, eso según vuestra relación y tus necesidades.
Mucho ánimo