Hola querida!si tú estás segura del paso que vas a dar, adelante. En mi caso, también decidí comprometerme joven, con 23 años le pedí matrimonio a mi pareja, cenita romántica y anillazo incluido. Él se emocionó mucho, porque era algo que le hacía especial ilusión y para mí, casarme era algo más irrelevante, así que se me ocurrió sorprenderle. Siempre ha sido una buena anécdota y no me arrepiento. Si al final te animas, espero que nos cuentes el desenlace. Mucho ánimo valiente.