Yo no abro nada que vaya a su nombre y él no abre nada que vaya al mío, ya sea la factura del agua, el seguro del coche o un paquete que sepamos lo que es. Creo que ya no se trata de delito se trata de respeto y educación hacia la otra persona, que puede parecer una tontería pero a mí no me agrada que me abran nada que vaya a mi nombre porque es mio y por lo tanto yo no toco nada que vaya al suyo, se deja encima de la mesa y cuando venga de trabajar ya lo abrirá, no hay tanta prisa