Aan (y otras), la cuestión no es que le eche la bronca por salir a hacer deporte. No es eso lo que dice. Dice que le pregunta dónde ha estado y lo que ha hecho, y eso es lo que le molesta. La chica no es adivina para saber si ha estado haciendo deporte o poniéndose fina en un bar con otros cincuenta y si está preocupada es normal que pregunte. La cuestión es que desde el momento en que esa persona escucha el «si me expongo es problema mío, no suyo» que acaba de soltar aquí, pasa a estar plenamente legitimada para desconfiar, ya que suena a excusatio non petita desde la luna.