Visto que este foro está lleno de moralistas del estilo de mi compañera de piso voy a contar la historia, por eso y porque me tiene frita, para ver si reflexionais viéndolo desde otra perspectiva. Llevo 2 años viviendo con la misma persona, es un piso de 4 habitaciones y los otros dos compis han ido rotando. Actualmente vivimos ella, un chaval de 18 años estudiante y yo (estudio un máster pero teletrabajo). A mi ella nunca me ha caído especialmente bien, nunca me he peleado (hasta ahora) pero tampoco es una persona que diga buaaah quiero ser su amiga. Hay buena convivencia (o había) y con eso me conformo, no comparto piso para hacer amigos precisamente. También tengo que decir que ni ella ni yo somos mucho de hacer vida en el piso, yo salia bastante antes de la pandemia y ahora estoy en mi cuarto o me doy paseos por el barrio. Ella siempre ha sido muy casera o mejor dicho habitacionera porque apenas sale de su cuarto. Esto solo lo digo para que sepáis las diferencias de personalidades que van a explicar algunas cosas posteriores.

La principio de la pandemia todo bien, yo me fui a casa de mis padres y volví en agosto o así, y ella se quedó en el piso. Los primeros meses de reconvivencia bien, sí que notaba que era un poco paranoica pero nada preocupante, la respetaba, tenía más cuidado por ella y ya está. Pero es que de aquí a un par de meses atrás se le ha ido la cabeza, cosa que me daría igual sino hubiera convertido meterse en mi vida en su pasatiempo favorito. No sé quién se ha creído para pedirme explicaciones pero siempre que salgo de casa me pregunta que a donde voy, que con quién voy, que que voy a hacer. Hola? A ti que te importa?? Es verdad que yo salgo todos los días de casa pero solo me relaciono con gente en días contados, fines de semana con mi novio y algún día suelto con unos amigos que viven a dos bloques. El resto del tiempo que estoy en la calle estoy en un parque haciendo deporte, paseando, leyendo un libro, tomando el sol…es decir, no tengo un comportamiento de riesgo ni muchísimo menos. Mi contacto social son 4 personas, 3 de las cuales veo cada dos o tres semanas. Cuando estoy en el exterior haciendo deporte o lo que sea voy con mascarilla y procuro guardar la distancia de seguridad.
No está justificado para nada que se meta en mi vida y, aunque decidiera tener un comportamiento de riesgo el problema es mío, no suyo. Pues no hay manera de que lo entienda, de verdad que he intentado ser empatía pero es que no puedo más. Me pide explicaciones, me recrimina que vea a mi novio, me ofrece hacer cuarentenas voluntarias…que digo yo que si tanto miedo te da el virus (según ella es paciente de riesgo porque es obesa) pues te metes en tu cuarto, no sales a la calle para nada y punto, pero no tengo porqué encerrarme yo para que te dé la gana.
La situación ha llegado a un punto insoportable, tenemos una convivencia pésima porque yo no me callo antes las borderias que me suelta ni ante los chantajes y tenemos al pobre chaval de 18 años acojonado. Él dice que le da igual lo que yo haga, de hecho se ha venido varias veces conmigo a dar un paseo o hacer deporte. Pero es que la otra me chupa la energía!!!! Me da pereza ya hasta salir porque se que cuando vuelva es bronca asegurada y de verdad, que tengo bastante carácter y no voy a permitir que una persona amargada que decida renunciar a su vida por completo se lleve la mía por delante. Acaso estoy haciendo algo ilegal? No. Tengo el mismo derecho a vivir mi vida que ella a dejar de vivir la suya, más teniendo en cuenta que no estoy haciendo nada no recomendable.