Me parece muy noble lo bien que lo has aceptado. Eres una gran madre.
Respecto a tu marido, no sé cual es el mejor consejo. Espero que sea suficiente «la paciencia»: tú tratar a tu hijo en el nombre que ha escogido delante de tu marido, normalizar el cambio. Intentar hablar desde la calma con tu marido, que lo importante es la felicidad de vuestro hijo, no lo que vosotros queráis, que esas cosas no se escogen.
Si sigue en sus trece, va a ser complicado. Pero ese es problema del futuro. Por ahora ir poco a poco a ver si lo entiende.