Habla con él y díle cómo te sientes, que el día que fuiste a su trabajo acabaste sentada en un banco llorando, y a ver cómo reacciona, y si ves un cambio por su parte…dale una oportunidad, mujer, antes de cortar por lo sano.
Y si te crea complejo, acude a algún centro de estética y que te aconsejen sobre cómo solucionarlo.