Chica, ni caso. Madre mía qué panda de amargadas. ¡Las maduras!
Yo tenía un año más cuando mi madre encontró otra pareja y yo, que tenía muchísimo carácter, le odiaba. Ahora es más que mi padre para mí.
Y yo de adulta, ahora, entiendo que mi madre era una persona aparte de mi madre que merecía rehacer su vida, ser feliz y me alegro tanto por ella…
Qué queréis que digan unas nenas que hasta ahora lo que han conocido es la casa de su padre y su madre. Mantener eso no es ni pensar ni dejar de pensar en ellas, ya puestos por qué se ha separado, ¿no? Qué siga con el padre que así serán más felices… como muchísimas mujeres que aguantan carros y carretas por «el bien de sus hijos».
La vida cambia y ellos se amoldan incluso mucho antes que nosotros.
Tienes derecho a ser feliz, a probar, a equivocarte y se te lee una persona super racional a la que le están pasando cosas buenas.
Mucha suerte