Pues habría que ver la situación. Puede que sus comentarios sean realmente hirientes, y tengas razón. Pero, la verdad, yo estoy con los comentarios de arriba. A mí la gente que cambia de humor, y espera que la rasques… pues la verdad, me da mucha pereza. De hecho, normalmente huyo de gente así. No me gusta la gente que cambia de humor porque sí, ni la gente que se piensa que hay que rascarme y pasarle la manita continuamente. Yo ni lo hago, ni lo tolero en los demás.
Así que, creo que deberías plantearte si el problema es suyo… o más bien tuyo. Y si, efectivamente él se pasa, lo asertivo por tu parte sería decirle lo que te molesta y pedirle que no lo haga. Incluso, plantearte la relación si sigue haciéndolo después de haber hablado con él.