Hola, bonita!! Mis padres perdieron a un bebé (aunque no tan formado como la tuya) antes de tenerme a mí, y también con un niño (mi hermano mayor) que por aquel entonces tenía 5-6 años, así que me puedo poner en tu piel y en la pena que te supone esto, y me puedo imaginar la ilusión que le haría a tu hijo tener una hermana y que de repente ya no esté. Pero los comentarios de tu familia y la de tu marido no tienen razón de ser. Os están metiendo el dedo en llaga y no os están permitiendo sanar la herida ni superar el duelo. Es más, lo están alargando más y están causando un trauma a tu hijo con las lindezas de tu suegra. Les pondría firme con una buena bordería, a ver si aprenden a respetar vuestra pérdida, y si siguen así, dejar de verlos hasta que cambien y vosotros podáis pensar en vuestra nena sin dolor. Un abrazo enorme y todo mi apoyo y cariño!!