El problema es que a veces nos proponemos perdonar y pasar página de cosas que nuestro corazón no va a perdonar jamás.
Te mintió, te engañó y rompió la confianza. Quieres seguir como si no hubiera pasado nada, pero es que sí ha pasado.
Si perdonas, empieza de cero. Si no eres capaz de empezar de cero, es que no has perdonado y es mejor zanjarlo que pasarte años echándoselo en cara y en una relación turbia.