Se puede. A mi me pasó hace años porque tuve un shock traumático. Dejé hasta de sentir empatía, que es algo básico.
Me recuperé pero tuve que trabajarlo con el que por entonces era mi psicólogo. Me explicó que es un mecanismo de defensa de la mente. Ha recibido tanto dolor y daño que se niega a gestionar más y se queda en stand by.
No te preocupes porque acabará pasando.