Lo primero, id con calma. Hablad a lo largo de las próximas semanas de qué pasó, por qué lo dejasteis, qué sentisteis cada uno y de si es algo que podéis solucionar.
Es lógico que no quieras estar encerrada todo el día, también es respetable que a él le gusten los videojuegos. Si os entendéis mutuamente, veis que es posible intentar solucionarlo y los dos queréis, volved a intentarlo.