Sí. Sí. Sí. Y mil veces sí. Me pasó con mi marido. Había tenido otros chicos mucho más atractivos (y tenía otros como pretendientes en el momento en el que empezamos a quedar). Decidí darle una oportunidad, pese a que algo dentro de mí me decía «¿qué estás haciendo si realmente no te atrae nada físicamente?». Y ha sido lo mejor que he hecho en mi vida. Con él soy plenamente feliz. No lo cambiaría por nadie. El interior vale mucho más que el exterior.