Mucho ánimo, sé por amigas que han vivido también experiencias similares que muchas veces a un padre maltratador no es tan sencillo como odiarle y ya está. Era tu padre y nunca dejaste de quererle, pero se le fue de las manos. No le abandonasteis a la primera de cambio, le disteis muchas oportunidades que desperdició. No os valoró y eso no era vida ni para vosotras ni para él, y ahora al menos descansa en paz.
No sé si seguís yendo al psicólogo pero sin duda eso es una gran ayuda, tal vez también podéis buscar un grupo de apoyo de familias como vosotras.