Tus padres ya te han dado lo más importante: que estés aquí.
Y no te pongas metas tan ambiciosas: cumple sueños que sean a corto plazo para que ellos los disfruten, si es tu deseo que te reconozcan ese logro. Los de largo plazo los vas materializando en la medida de tu disponibilidad, y te los apruebas tú misma.