No sé cielo, a mi de adolescente el pelo me daba mucho complejo, hasta el punto de ni ponerme faldas, ni ir a la playa porque, aunque me depilara, se me quedaban las marcas de los poros y me daba michísima vergüenza… Ahora con la edad pienso, qué tonta fui, la de cosas estupendas que me perdí por mi maldito complejo. A tu hija, sinceramente, la envidio. Un besito!