Tienes toda la razón, yo me sentiría igual, de hecho me he sentido así en ocasiones aunque sí que es verdad que mi pareja es más comprensiva y acaba entendiendo que no me apetezca. Ahora que vivimos juntos no suele haber mucho más problema más allá del que no me apetezca o no le apetezca a él, somos adultos y nos respetamos. Pero sí es cierto que cuando vivíamos cada uno nos nuestros respectivos padres y nos veíamos menos, si me quedaba a dormir en su casa él insistía, hasta el punto de cabrearme por decirle lo mismo que tú, que no quería faltar al respeto a las normas de su casa y no me sentía cómoda. En resumen, si sigue sin entenderlo y sigue presionandote quizás debas pensar si de verdad conoces a la persona que tienes a tu lado y si merece la pena pasar por eso. Tiene que entenderte y respetarte al igual que tu lo entiendes y respetas a él. Al final, la libertad de uno acaba donde empieza la del otro.