Yo estuve en Nepal, en un orfanato con niños y la verdad es que, a pesar de que la experiencia para mí fue increíble por ver lo que hay fuera y apreciar todo lo que tenemos, me di cuenta de que mi (y la de todos los voluntarios) presencia allí no servía de nada. No sé cómo será en otros países (o voluntariados de otro tipo como los médicos) pero no podemos ayudar ni mejorar nada si no hay cambios en la sociedad de allí, en general. Además los niños te cogen cariño y al tiempo te vas, y les dejas aún más vacío del que tenían antes de que llegases. Yo sintiéndolo mucho no volvería pero no por mi, sino por ellos. Si realmente quieres hacerlo piensa más en lo que puedes aportar que en ti.