Soy la chica del post. Cuando el mundo era «normal» ni me planteaba el tiempo de quedar. Si lo sentía lo hacía y punto. Ahora, con mayor o menor precisión, valoro como puedo si merece la pena el riesgo.
Para las que habéis puesto que nuestra generación se esconde detrás de las pantallas, quiero aclarar que de lo único que me escondo es de un puto virus que se ha llevado por delante gente con patologías como mi madre que tengo sentada al lado.
El covid no es una excusa, es una realidad y lo que no deja de contagiar es mirar para otro lado.