Lo has echado de casa porque en el fondo es lo que te apetecía hacer. Grave error no ser sincera con él y decirle la verdad tal cual es. No vayas de víctima salvadora que se sacrifica por la persona que te hizo daño y a quien tú no quieres herir. Por favor, deja de actuar así. Díle todo lo que sientes, confiésale todo. No te quedes con esa aguja clavada ahí, en tu interior para siempre. Te estás perjudicando. Esto no te beneficia en nada.
Habla con sinceridad y saca todo lo que llevas dentro, sigas o no con él, has de hacerlo.
Y sí, necesitas ayuda. Ve otra vez a terapia. Céntrate en sanar. Y cuando te sientas mucho mejor contigo y tú pasado, ya verás cómo lo ves todo de una forma muy distinta.
Ni tú eres tan mala ni él es tan bueno.
Deja de fustigarte. No lo mereces. Quiérete más, y perdónate. Sé más compasiva contigo misma.
Te deseo lo mejor.