Te entiendo perfectamente. En mi caso, cuando yo era pequeña, y no tan pequeña, incluso hoy en día ocasionalmente, una de mis tías de vez en cuando me hacía comentarios «bienintencionados» «sin querer». Mi madre jamás la cortó y a día de hoy soy yo quien la corto, no sin quedar como «mala» por «faltar» a alguien más mayor que yo. A mi me hubiese gustado que mi madre me hubiese sacado la cara y no se hubiera acobardado «por evitar problemas», es algo que aunque no lo parezca influye en tu autoestima y en el desarrollo de tu personalidad, así que no dudes en sacarle la cara a tu niña