Pues yo no me llevo bien con mi suegra ni sus comentarios son bienintencionados. En mi cara le ha dicho a mi niña, también de 5 años «qué fea eres» porque no le quiso dar un beso. Yo me puse como un demonio, y mi suegra se hizo la que no lo había dicho cuando yo la escuché perfectamente. Pues después en casa le dije en un ataque de rabia a la niña que la próxima vez, le dijera que fea era ella… Y la niña me respondió «no mamá, tú siempre me dices que eso hace daño en el corazón, y no se dice…» Y yo, vaya, qué lección me acaban de dar… Y qué paciencia tenemos que cargar con las suegras…