Deja que la cosa fluya y mira a ver si es él el que empieza «la broma», intenta hablarle de algún follamigo y a ver cómo reacciona. Mi marido y yo éramos buenos amigos y me enamoré, yo le hacía un poquito de tonteo y de ojitos pero nunca fui directa en palabras por miedo a perder a un buen amigo. A los 3 meses de ese tonteo él empezó a quedarse siempre un ratito más conmigo y poquito a poco, entre broma y broma a solas acabó surgiendo el amor. Disfruta de este momento de mariposillas e intenta medio conquistarle, porqué no? Saca la picardía que llevas dentro. Si no tienes prisa y ves que a la larga no cuaja pues no pasa nada, tan amigos