Hola chicas, soy yo de nuevo. Muchas gracias por todos los comentarios, consejos y vivencias que me habéis dado. Los he ido leyendo durante la semana, pero no quería volver a escribir hasta que no hablase con mi chico. Muchas me aconsejasteis darle un «ultimatum» o incluso darle un tiempo para cambiar.
Anoche hablamos de esto, él me dijo hace unos días que teníamos que hacerlo, pero como siempre, yo tiré de él y empecé a hablar como siempre. Por fin conseguí que hablase. Me dijo lo que tenía planeado, algo que sé que no va a cumplir. Le animé a hacer una rutina, que empezase a hacer ejercicio para despejarse, y que acabase el TFM. Él me dijo que ya tenía la rutina pero no tenía ánimos ni ganas para hacerla. Le volví a animar con el tema del psicólogo o incluso un coach, por si no consideraba que tenía un problema psicológico, para ayudarlo a marcarse unos objetivos. Él me dijo que lo suyo no es de psicólogo, que no lo va a ayudar en nada y me planteó que antes de opositar va a trabajar, va a empezar a echar CVs (donde sea) para ahorrar e irse de las casas de sus padres porque allí no quiere opositar. Le pregunté que cuánto tardaría más o menos en hacerlo, si se iba a fijar una meta y me dijo que si no tiene ánimos, cómo lo va a conseguir.
Yo rompí a llorar y me desahogué, le dije lo mismo que os conté por aquí y más cosas; él me pedía perdón, me abrazaba y me decía que lo iba a intentar. Pero en el fondo sé que no.
Esta mañana, antes de irse a trabajar (trabaja los fines de semana en el negocio familiar, sábados 2 horas y domingos 4 (se queja mucho de este trabajo y dice que lo explotan, cuando le pagan la hora a precio de oro, y lo que hace es preparar pedidos; una vez me dijo que eso si era trabajar, y no ponerme enfrente de un ordenador a hablar con clientes, depués dijo que era «broma», pero me dolió como un cuchillo), con eso se paga los gastos que tenemos cuando salimos o viajamos, pero es cierto que yo aporto más, ya que gano más), estábamos jugando con la perra y me ha dicho directamente si cuando no estemos juntos podrá ver a mi perra de vez en cuando, y me ha dolido mucho porque se ha rendido antes de intentarlo.
Por cierto, las que habeis dicho lo del autismo, no. Quizás me expliqué mal, pero es con mi entorno. Para él «sus amigos son su país», y lo del COVID lo ha matado. Ha pasado de vivir en la capital, con su biblioteca y sus tapitas con amigos diariamente, a la nada. Él quiere quedar con su gente y están todos opositando y con muy poquito tiempo. La pescadilla que se muerde la cola.
Yo voy a darle un tiempo, pero ya le he dicho que necesito a veces un novio, y no siempre un hijo.
Esperemos que todo vaya bien, pero ha quedado claro. A mi ya no me nace ni besarle, a lo sumo abrazarle muy fuerte.
Muchas gracias, de verdad.