Mi mejor amigo ha dormido así todos los veranos durante sus 25 años. Es fácil, las habitaciones están en la planta de arriba y cuando las temperaturas llegan a 38 en la calle no hay dios que pueda estar ahí. Por tanto, toda la familia duerme en el sótano en el que la diferencia de temperatura es abismal. Cada uno en su cama pero a un metro de distancia entre cama y cama. El resto del año cada uno en su habitación. Vaya que no es raro, es sentido común.