Pues la situación es difícil. Porque el tener o no un hijo es un tema en el que si no están de acuerdo, uno de los dos va a tener que ceder y quizá no sea ese su proyecto de vida, con lo cual se va a frustrar mucho. Un hijo es una decisión que implica no sólo a la pareja, sino a ese bebé que no ha pedido venir, con lo cual, tienes que estar muy segura, y no sólo por dar gusto a los deseos del otro, sino que tú incluyas a ese niño como parte de tu proyecto de vida. Imaginar dejando de hacer las cosas que haces ahora para adaptarlas a la maternidad, para dar y recibir mucho amor, pero también mucho cansancio y desafíos continuos…