Pues yo no estoy de acuerdo con la mayoría de opiniones que estoy leyendo y que dicen que le mandes a la mierda. Espero explicarme bien y que te sirva de algo:
Tiene que ser muy duro estar en tu situación y tener que lidiar con estas cosas con el cansancio que ya de por sí implica la maternidad. Pero entiendo, corrígeme si me equivoco, que si dices que no pone una lavadora bien, es porque ya incluso antes del bebé no lo hacía y tú ya cargabas con ello. Ahora te crispa, como es lógico, porque además estás cansada. Pero es que lo has permitido (no te lo digo en todo de reproche).
Las mujeres crecemos aprendiendo a llevar una carga mental mucho más dura que ellos, parece que en una casa o en la maternidad todo es nuestra responsabilidad por el simple hecho de ser mujeres. Y nadie nos enseña a soltar esa carga. Si él no asume que todas las tareas del día a día son responsabilidad de los dos por igual, puteale, hablando claro.
¿Que no asume la responsabilidad de poner una lavadora fijándose en lo que es más importante lavar (esto previamente deberías explicarlo porque es triste pero muchos no lo han hecho nunca y siempre han tenido a sus madres detrás)? No laves su ropa.
¿Que le haces una lista de la compra detallada y hace lo que le sale del nabo? No compres absolutamente nada de lo que él necesite, verás cómo cuando le falte desodorante, cuchillas o lo que sea, asoma la patita.
¿Que, en general, no accede a un reparto de tareas equitativo? No le hagas la comida.
No digo que empieces una guerra. Pero ten una conversación sin reproches, en un tono conciliador, explicándole que tú no puedes asumir tanta responsabilidad y que o te ayuda a cuidar de ti y del bebé o tú vas a dejar de cuidarle a él. Hazle ver que es normal cometer errores de novato pero una vez metida la pata, que lo corrija a la siguiente.
Espero que podáis solucionarlo y que, si no mejora, tengas la fuerza de salir de esa relación y buscar tu bienestar. Mucha suerte!