A nadie le va todo bien por suerte.
Más bien al contrario: nos va bien a pesar de la mala suerte eventual porque nos lo curramos y nos privamos de placeres a corto plazo.
Pero eso nadie lo ve: piensan que tienes buen trabajo y no se acuerdan de todos los fines de semana sin salir y todos los cueros mediocres aceptados; ven una vivienda bonita pero no sé acuerdan de los años en un apartamento suoerchungo ahorrando, sin viajar y leyendo libros de la biblioteca.
Lo del marido estupendo sí que es una lotería, tengo que reconocer. Hay que cuidarlo, valorar la estabilidad y priorizarlo, pero aún así te puede salir bicho de un día para otro (jijiji)
A lo que iba: igual si te pones en la piel de tu amiga entiendes qué ha hecho y aprendes algo