Pues depende. Si lo que os ha pasado es que has roto la relación y ella se ha presentado en tu ciudad aun diciéndole que no, pues si, es una bandera roja. Si en el caso contrario solo es un enfado, que tú tienes intención de arreglar, pero por tu pataleta te has empeñado en no verla aunque ella, como una persona adulta, ha intentado hablar las cosas cara a cara para solucionarlo, la bandera roja es para ella, y en su lugar yo cortaría la relación.