La misma historia de siempre con los médicos, tenemos que empezar a denunciar y que las cosas cambien, pero seguro que encontraremos muchos problemas por el camino. A mí la última perla que me ha soltado una matrona ha sido estando ya embarazada y pesando menos que en mi primer embarazo, que me ponga a dieta para perder unos kilitos porque «nunca viene mal». En mi primer embarazo una ginecóloga me dijo que me quería «todo el día comiendo mandarinas» y para justificarse me dijo que mi bebé venía muy grande, lo cual era una mentira como una casa (en la siguiente visita y aprovechando que era una gine distinta le pregunté por el tamaño y me dijo que en todas las visitas las mediciones habían sido normales). Luego nos dicen que hacemos apología de la obesidad… Aún nos falta mucho camino por recorrer pero poco a poco las cosas van cambiando