No existe ninguna clase de política, normativa o ley que diga semejante gilipollez.
Te la está intentando meter doblada para que pagues las clases particulares, mucho más caras. Muy probablemente con él mismo, porque los entrenadores van a comisión y se lo llevaría calentito. A saber a cuanta más gente habrá tangado con ese cuento, el desgraciado:
Primero informa al gimnasio y luego si puedes, cámbiate haciendo una peineta.