Pon una queja en ese gimnasio al que vas. Directamente te vas al mostrador y les dices que quieres inscribirte en las clases colectivas. Cuando te digan que no, le pides una hoja de quejas. Ojo, quejas, no reclamaciones que esas son las que van a consumo y esto no es una reclamación de dinero ni de un servicio o un bien pagado y no disfrutado. Les pones una queja. Y después les dices que se vayan a tomar por culo y te vas a otro gimnasio. Y si puedes y tienes más redes sociales pon el nombre del gimnasio y lo comentas. Incluso si puedes, les citas en Instagram o en Twitter. Que se jodan por gilipollas, ladrones y aprovechados…