En la casa vivís los dos, trabajáis fuera los dos pero si algo no está perfecto la marrana eres tú. Lo de toda la vida: mujeres contra mujeres. No va a cambiar, ya es mayor. Ahí creo que tu marido tiene que pararle los pies y dejarle claro que no se le vuelva a ocurrir faltarte el respeto de esa manera o no vuelve a entrar en vuestra casa.