¡Buenasssss! Nunca he escrito en este foro pero que sepais que os leo mucho muchísimo.
El asunto es que esta tarde he tenido un encontronazo con mi señora suegra y tengo que contarlo porque estoy que exploto de la rabia.
Mi suegra es viuda y vive a bastantes km de mi casa donde vivo con mi marido. Es una señora especial porque es muy intensa y es de esta gente que o las cosas se hacen como ella pide o no están bien hechas. Yo como trabajo mucho y casi no estoy en casa tengo la casa limpia y mucho es pero lo del orden con tres niños es muy dificil.
Bueno pues nosotros tenemos una habitación que no usamos donde ponemos sobre la cama la ropa limpia y cuando tenemos tiempo la vamos doblando y la guardamos. No me gusta nada entrar en esa habitación porque es una locura pero es lo que hay.
Pues hoy me avisa mi marido a la mañana de que viene a comer mi suegra y yo con esa habitación hecha un cristo. Decidí cerrar la puerta y ya porque además nadie tenía que entrar allí. Después de comer estoy en la cocina recogiendo mientras mi marido está poniéndole a los niños las chaquetas y lo veo que abre la puerta de la habitación esa, mi suegra como un radar ya salió detrás para cotillear. La escucho que le dice que menuda barbaridad tener aquello así y que me tengo que poner las pilas porque soy una marrana. MARRANA, ME LLAMÓ MARRANA. Ella pensaba que no la estaba escuchando pero aquí una tiene buen oído. Me sequé las manos y toda enrabiada fui para allí y le dije que de marrana nada que aquello todo era ropa limpia y que si le apetece se puede poner a doblar.

Se enfadó en plan de que soy una maleducada por decirle eso y que tener así la habitación es de cochina y que ella a su hijo no lo enseñó así. Entonces le dije que se pusiera su hijo a doblar, que no lo veía yo con ningunas ganas. Mi marido hace su parte en casa pero los dos tenemos el mismo tiempo y priorizamos a pasar tiempo en familia.
Se fue la señora toda enfadada y ni adiós me dijo cuando se montó con mi marido en el coche. No pienso pedirle perdón y ahora ni de broma me pongo a doblar esa ropa, así nos coma el monstruo de la colada!