Yo creo que lo que te pasa es que en el fondo, no quieres y/o no estás preparada para que otro perrito ocupe un lugar en tu corazón. Como si fueras a traicionar al amor, cariño y lealtad que le tuviste/tienes al que tuviste. No pasa nada por eso, cada uno lo vive de manera diferente. Quizás por eso no has sentido afinidad/conexión con ese perrito pero puede que con el tiempo llegues a tenerla al convivir con él (no es lo mismo visitarlo en un refugio que el vivir). Yo recomiendo que lo adoptéis, puede que sea su última oportunidad de sentir lo que es tener un hogar y saber qué es que una familia te quiera.