Lo primero, decírselo a los dos, dejando a un lado los temas morales y éticos que dejáis mucho que desear y no me refiero al follamigo.
Merecen saberlo y dar su apoyo o su rechazo ante la situación, no es lo mismo que si has tomado tú sola la decisión con una inseminación donde el donante es anónimo.
A parte, planteate MUCHO la situación económica, hoy estás bien, mañana no lo sabes y menos si tienes un contrato temporal o la empresa no quiere personas de baja.
Los bebés demandan mucho tiempo, dinero y salud, si alguna de esas tres te falla y no puedes tirar de alguna ayuda o contratar a alguien para cuidarle, te aconsejaría que dejaras de lado la idea de la maternidad.
Es muy difícil incorporarse al mundo laboral cuando tienes un hijo.
Te lo digo por experiencia.