Yo no le doy importancia al pelo de las piernas de las camareros, de la misma manera que no me fijo en el de los camareros hombres. Me parece de una mezquindad terrible los clientes que se plantean no ir a un bar porque la camarera no se depila. El pelo puede resultar antiestético, pero no es antihigiénico (a menos que no te laves).