Pues yo estoy completamente de acuerdo contigo, soy madres de 2 pequeños y suelo ser considerada rara por no comer mierdas ni ofrecérselas a los niños, y así lo llamo, mierdas, y cuando alguien les ofrece y digo que no y me preguntan porqué contesto eso, porque no comen mierdas. Ya me he cansado de dar explicaciones a la gente. En el colegio nos enseñan a leer, así que la herramienta para saber de qué están hechos determinados productos la tenemos: leer las etiquetas. Bastida, Basulto y Carlos Ríos hacen una gran labor, pero a quién no le interesa no los va a escuchar. A mí personalmente me preocupa la alimentación de mis hijos, lo que coman los demás me la suda, si en súper siguen vendiendo mierdas es porque la gente es lerda y las consume. He dicho.