Pues sinceramente a mí me pareces afortunada, porque da miedo. Una persona que es capaz de actuar así, abrazar, besar, reír, en definitiva actuar como alguien a quién le interesas y que está pasando un buen día y de golpe desaparecer… o es un trastocado o muy muy mala persona, o le pasó algo gordo (pero en ese caso te lo hubiese contado más tarde). En todo caso, cuanto más lejos, ¡mejor!