Tienes dos ppciones:
– Decírselo tranquilamente, sin malas palabras. En el fondo, no lo ha elegido él, sino una amiga. Id juntos a la joyería y que él exponga los que le gustan; tal vez sean mejores, y no tengas que ser tú la que lo elija;
– Casarte enseguida, así lo sustituirás por la alianza y ya no tendrás que llevarlo.