Estoy casada unos cuantos años y lo de los regalos es de juzgado de guardia, al principio yo no decía nada y están todos en los cajones, ahora si no me gusta voy y lo cambio, sé que no le sienta muy bien pero es lo que hay, prefiero cambiarlo y cuando me pregunta algunas veces que es lo que quiero de regalo intento ser sincera