¡Dios bendito!
Chica, tú eres tu peor enemiga.
Te cargas tu sola tu autoestima.
Le das demasiadas vueltas a las cosas.
La explicación de porque ese chico hace se comporta así es clara: para tener alguien con quien follar cuando le pica.
Métete esto en la cabezada para la próxima vez: la que tiene que bloquear a los gilipollas eres tú. Te envía una solicitud de amistad al Instagram denegarla. Encuentras una llamada perdida de él en el WhatsApp, bloquearlo.
Déjate de preguntarle o andar indagando.