Las que estáis justificando al enfermero entiendo que sois todas con cuerpos normativos que no habéis sufrido las miradas, tonos y comentarios de desprecio. Las que sí los hemos sufrido los olemos de lejos. Distinguimos a la perfección un comentario malintencionado de uno preocupado, la buena y la mala atención sanitaria y a ese imbécil lo que correspondía es haberle puesto una reclamación el administración de tu centro de salud antes de salir por la puerta.