Os cuento lo que me ha pasado hoy, por fin me ha tocado vacunarme y estaba HIPER FELIZ.
Me puse un modelazo para enseñar brazo y allá me fui a mi centro de salud. Pero tuve la mala suerte que me tocó el imbécil de turno. Me miró mal desde que entré, fue muy maleducado y no dejó de mirarme mal hasta que soltó la bomba: ojito no te de un trombo con el peso que llevas encima, vigila estos días porque tienes papeletas.

Sí, peso 140kg, sé que estoy muy gorda, sé que debería bajar de peso y no me enfado cuando me lo dicen por mi bien porque sé que sería lo mejor (otra cosa es que sea tan fácil), pero la verdad el enfermero que me lo dijo me ha amargado un día feliz.
Hay formas y formas de decir las cosas. Los gordos somos personas, coño. No trozos de grasa con los que desfogarte.